Elecciones generales, una canción de amor

Largo fue el verano

Rilke

Tengo 23 años, el pelo ondulado, y aún no sé por quién votar. Lo cual es triste, bien mirado. Me cuesta imaginarme a saltos celebrando una victoria. Y yo, que hoy visto un viejo abrigo heredado, de cuero y tres cuartos, pienso en los tres hombres y el cuarto mientras camino despacio de la estación de tren al trabajo. Ocho y media de la mañana, a menos dos grados, me cago en la puta, los coches pasan a mi lado, un viento helado me perfora el cogote y silbo una canción de amor.

(…) Sigue en Frontera D

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